― Esto debe de ser un milagro -Dijo la pelirroja que estaba sentada en su escritorio mientras que Dean venía entrando. La chica había estado toda la tarde leyendo un libro con solo la luz natural, pero a esa hora ya se había ido y había prendido la luz de tal escritorio, tenía la mirada en el mismo, sin prestarle mucha atención a su comentario.
– Uno de los dos debía dar señales de vida primero, tú callaste así que tuve que venir yo –dijo Dean mientras cerraba la puerta de la habitación, mirando a Danielle centrada en su libro. Le sorprendía el hecho de que estuviera sólo haciendo eso, pero no le importaba demasiado como para preguntar. La verdad era que tampoco le interesaba demasiado su bienestar pero luego de haberse tomado su tiempo investigando solo, y sin haber encontrado nada ‘’relevante’’, debía volver a ella e intentar idear algún tipo de plan, algo más efectivo.
― Seguro cariño –sonrió sin apartar la vista de su libro, si bien sabía todo lo que pasara detrás de ella, se movió levemente para así cerrar el libro y mirarlo. ― ¿Has encontrado algo relevante? No te he visto en días, a no ser que te escondas de mí. –lo miró seria, como siempre si bien sonreír no se le veía a menudo, pero si tenía un corazón, que contenía sentimientos, sólo por ciertas personas.
Se acercó hacia donde estaba sentada caminando como ese estilo canchero, como si fuera superior a cualquiera… Bueno, en términos teóricos, lo era. Se concentró en el libro que estaba leyendo, tomándolo en sus manos ahora, leyéndolo de reojo y mirándola de vez en cuando a ella. Tenía, o más bien mantenía, una sonrisa ladeada en el rostro; habían pasado siglos juntos y jamás se cansaría de ella, mucho menos intentaría evitarla, pero no eran más que ‘’compañeros’’ y lo tenía en claro, más allá que sus sentimientos gritasen lo contrario.
Dejó el libro sobre el escritorio nuevamente y le negó con la cabeza, a ambas afirmaciones. – Nada, son bastante buenos manteniendo las cosas confidenciales como tales. ¿Tú? ¿Haz encontrado algo, hermosa?
Se hizo hacia atrás en su silla para mirarlo hacia arriba, sonrió inconscientemente mirando el libro, era su favorito y lo había leído miles de veces, pero no se aburría, le miró el trasero viendo que tenía algo en el bolsillo y frunció el ceño, rió levemente mirándolo- Yo? Am…si he encontrado algo, sobre los poderes de Dianna, el otro día estuve hablando con ella, y hablamos de eso –se encogió de hombros y le metió la mano al bolsillo, pues ya tenían suficiente confianza para hacerlo. Sacó un papelito amarillo pero no lo abrió- ¿Qué es esto? –se hizo pasar como la típica ‘novia celosa’ aunque no fueran nada.
Le quitó el papel de las manos de inmediato, más allá que tal vez tuviese algunos números o nombres de libros, arrugándolo y arrojándolo hacia un pequeño tacho de basura, cayendo de primera en el centro de éste; sonrió como si hubiese ganado algo sumamente difícil y luego llevó su mirada a ella, tomándola de la cintura, casi con la misma confianza con la que ella le metió la mano en el bolsillo trasero de su pantalón.
– ¿No tengo derecho a un poco de privacidad? –inquirió como si realmente sintiera esas palabras, por más que tan solo fuese una broma.
No, sabes que no puedes, debes de decirme todo, ¿no te acuerdas quien soy yo? ¿Eh? Cuidadito -entrecerró los ojos y soltó una leve risita, posando ambas manos sobre sus hombros, lo miró negando levemente, sabía que lo tomaría como broma y no como otra cosa, estaban acostumbrados a celarse uno con otros así que ahora era sólo la rutina, para divertirse un rato. Dio una mirada hacia donde estaban las manos de él- ¿Cómodo? –Ladeó una sonrisa haciéndose el cabello hacia atrás ya que le molestaba en los ojos.
Enarcó una de sus cejas, mirando también hacía uno de los costados de la cintura de ella, enfocando los ojos en sus manos sobre su cuerpo y luego volvió a los ojos de Danielle. – No, sólo quería tocarte –admitió sacando las manos de allí y alejándose de ella en una media vuelta, dándole la espalda y comenzando a caminar por el lugar.
– ¿Qué averiguaste de Dianna? -preguntó cambiando de tema a uno más ''importante'', después de todo no debían olvidar su propósito en la Academia.
Se acomodó la ropa, y volvió a sentarse para girar en la silla y cruzar las piernas mirándolo, recordaba a la perfección lo que había hablado con Dianna así que ladeó una leve sonrisa.
– ¿Sabias que tiene 3 hijos? –se mecía en la silla mientras se miraba los pies- La cosa es que son su punto débil, si le hacemos algo a ellos, se enfurecerá…además de que, puede copiar poderes de los demás…es hábil para su edad. Además de que todas las cosas valiosas están guardadas en una caja fuerte, pero adivina ¿cómo se abre la caja fuerte? –llevó la vista hacia él, sonriendo ladeado-
– ¿Sabias que tiene 3 hijos? –se mecía en la silla mientras se miraba los pies- La cosa es que son su punto débil, si le hacemos algo a ellos, se enfurecerá…además de que, puede copiar poderes de los demás…es hábil para su edad. Además de que todas las cosas valiosas están guardadas en una caja fuerte, pero adivina ¿cómo se abre la caja fuerte? –llevó la vista hacia él, sonriendo ladeado-
– ¿Extorsionando a los hijos?–dijo con un tono de broma, mirando a la, relativamente pequeña, estantería de libros. Prestándole atención a éstos sin tener aún la confianza, o seriedad, necesaria para voltear y verle a los ojos. Todos tenían un punto débil, y aunque Danielle no lo supiera, porque él mismo se encargó de no dejarlo tan en claro, ella era el suyo. – No, no sé, dime.
Resopló y se pasó la palma de su mano por el rostro en un intento de recuperar la compostura y seriedad necesaria para el tema y cuando lo logró, se dio vuelta, recargándose contra dicho estante. – ¿No ha sido abuela hace poco? Podemos ir por ahí, si bien no será un golpe directo, destrozaría a la hija. –sugirió encogiéndose de hombros..
Llevó una de sus uñas a la boca mirándolo en como estaba apoyado, se veía sexy pero no quería aparentarlo, era cierto, la chica sentía algo por él pero lo demostraba en la forma que lo trataba, ya sea con ironías o con bromas, no dejaba verse vulnerable delante de él, ya que siempre él no la había visto como algo más que su amiga.
– Ella tiene un poder, que no me dijo cual es, pero eso abre la bóveda, es un misterio –le sonrió nuevamente y se levantó para acercarse a él y sacar uno de los libros que estaba detrás de su cuerpo, le miró por unos segundos a los ojos para luego ir a sentarse a la cama- No crees que raptar a la bebé ¿será mucho?, me refiero no puede defenderse –derepente sintió miedo de ella misma en como se había expresado, pero era cierto, la bebe no tenía como defenderse. – En cambio si atacamos a Maddison será más entretenido –dijo divertida aún sin quitar la vista de él.
– Ella tiene un poder, que no me dijo cual es, pero eso abre la bóveda, es un misterio –le sonrió nuevamente y se levantó para acercarse a él y sacar uno de los libros que estaba detrás de su cuerpo, le miró por unos segundos a los ojos para luego ir a sentarse a la cama- No crees que raptar a la bebé ¿será mucho?, me refiero no puede defenderse –derepente sintió miedo de ella misma en como se había expresado, pero era cierto, la bebe no tenía como defenderse. – En cambio si atacamos a Maddison será más entretenido –dijo divertida aún sin quitar la vista de él.
