Los días anteriores, había sufrido un accidente en su mano, así que caminó hacia la enfermería para sus curaciones, que eran algo dolorosas incluso para ella. Al entrar a la gran habitación se sentó cerca de la ventana para así mirar hacia afuera mientras que la enfermera le quitaba el liquido que retenía su mano, pues el golpe había sido bastante feo para que hubiera quedado así, pero a Zaph no le importaba pero, claro esta que el dolor era insoportable, hasta algunas lagrimas corrían por sus mejillas, pero era lo de menos. Suspiró fastidiada al tener que quitarse la venda, pero no tuvo más opción. Miró por la ventana mientras la curaban, observaba el lugar hasta ver una silueta de alguien muy conocido para ella, era Liam, quien daba vueltas como si buscara algo. Sola se le avecinó una sonrisa y frunció el ceño ante tal acción pero no le importó. Sólo se quedó observándolo hasta que la enfermera terminara, una vez hecho esto, Zaph salió lo más rápido de aquel infernal lugar para bajar hasta el jardín y acercarse a él lentamente para taparle los ojos con ambas manos, una la tenía vendada pero no importó se olvidó hasta del dolor en el momento.
― Hola –dijo divertida, esperando que supiera quien era.
Medio sonrió al oír la voz de Zaph en aquel momento, había bajado hasta allí buscando a Juliette, le era inevitable pero lo sorprendente fue que un cierto sentimiento de felicidad lo invadió al encontrarse con la mujer que era todo lo contrario a quien buscaba, aquella con la que llevaba una rara relación pero estaba bien; estaba bien porque, de una retorcida manera, ella hacía que Liam volviera a su antigua personalidad, a esa que no necesitaba aparentar para encontrar la aceptación de antes. Ella lo conocía y aún así le tenía afecto...
Volteó a verla, sin antes haberle sacado las manos de encima de sus ojos, notando la venda en una de ellas. - ¿Qué te sucedió? -preguntó prestándole atención a dicha mano con vendaje por unos segundos y luego a los ojos, llevando una mano a la cintura de ella y pero aún sosteniéndole la mano vendada.
Se dejó guiar por él, mirando su mano vendada, sólo se encogió de hombros y suspiró- Entrenamiento agresivo –ladeó una sonrisa, pero era más parecido a una mueca- me dejó uno que otro moretón…aunque él quedo peor …–Ladeó la cabeza quitándose el pelo de los ojos. Sabia que no había sido solamente eso, un entrenamiento no le dejaba la mano hecha papilla, literalmente, pero omitió Ya había hablado demasiado del tema para seguir haciéndolo, lo miró a los ojos para así no prestarle más atención a su desgraciada mano.
Alzó una ceja, aún con una media sonrisa, y simplemente negó humedeciendo sus labios. Se quedó mirándola con atención a sus increíblemente azules ojos, lo que lo llevó a besarla en cuestión de segundos. Disfrutó ese beso por lo tanto lo alargó hasta sentir que necesitaba respirar, aunque hubiese continuado besándola si no fuera por el indispensable aire. Se aparto apenas de ella, aún sosteniendo de su mano lastimada, y haciéndole caricias en la cintura por sobre la ropa con su otra mano.
― Sé que me mientes, está bien si no quieres hablar de ello. ―murmuró con los labios contra los de ella, mordiéndole apenas el labio inferior, con una mirada pícara.
Al ver que alzó su ceja le sonrió como solía hacerlo constantemente, hasta que le llamo la atención sus labios, los que captó su mirada para así posteriormente besarlo, con ternura pero intensidad a la vez, era como si algo la controlara y que la levara a un trance de en el que solo importaban ellos dos, en ese minuto. Pero la necesidad de respirar era inevitable, a tal punto que la hizo regresar lentamente de aquel estado y separarse levemente para tomar aire. Entrelazó su mano sana con la de él, para así acariciar esta misma con su pulgar.
Sabia que mentía, y para bien quiso contarle lo que le pasó. No le mentiría y menos a él, ya que el termino confianza se lo habían dejado bien recalcado hace unos días.
Entrené con Jake, un viejo amigo que conoce mis poderes y mis debilidades…y am se convirtió en una pelea en vez de un entrenamiento, hasta el punto de dejarme esto…y dejarme tirada sin poderes por dos horas en Republica Dominicana, donde fuimos amos, por la misión ¿Recuerdas?
Sabia que mentía, y para bien quiso contarle lo que le pasó. No le mentiría y menos a él, ya que el termino confianza se lo habían dejado bien recalcado hace unos días.
Entrené con Jake, un viejo amigo que conoce mis poderes y mis debilidades…y am se convirtió en una pelea en vez de un entrenamiento, hasta el punto de dejarme esto…y dejarme tirada sin poderes por dos horas en Republica Dominicana, donde fuimos amos, por la misión ¿Recuerdas?
Su sonrisa se desvaneció gradualmente mientras ella iba contándole lo sucedido; tal vez por el enojo de que alguien más le había lastimado o por el simple hecho de que ese 'alguien más' fuere un hombre. ― Sí, sí, recuerdo ―Respondió con un tono neutro pero sonriéndole sin dejar ver su disgusto. Hizo pasar saliva luego, como con fuerza, y entrelazó los dedos con los de ella también. Soltó su mano lastimada y la llevó de la otra caminando por lo que restaba del patio hacia dentro de la Academia. ― ¿Estarás bien? Digo, tú mano. No sé ve muy bien. ―hablaba mientras caminaban ya por los pasillos traseros de la Academia, lleno en contramano de las personas que se dirigían a sus respectivos cuartos o hacia otros lados del lugar.
Observó su actitud e hizo que a ella se le borrara la sonrisa, pensando que algo andaba mal, frunció levemente el ceño para seguir escuchando lo que él decía, hasta que liberó un leve suspiro al ver su sonrisa, algo forzada. ― Si ahí…y estuve deambulando dos horas, hasta que llamé a Joshua para que fuera por mi, a penas podía moverme de lo molida que estaba ―bromeó levemente , comenzando a caminar junto a él, sin soltar su mano, mirando a todos aquellos que subían y bajaban las escaleras para ir a sus habitaciones o a cualquier otro lugar; llevó la mirada hacia él- Sí estoy bien, aunque las curaciones son dolorosas…tengo un tendón contracturado…-hizo una leve mueca y sonrió para así apoyar su cabeza sobre el hombro de él y continuar caminando. La enfermera dice que en unos días estaré bien…debo de aplicarme calor.
― Podrías haberme llamado a mi ―dijo sin pensarlo, como si esas palabras se le hubieran escapado de la boca. Arrepintiéndose a los segundos de haberlas dicho, pero ya era tarde, de seguro ella lo había oído y alguna que otra pregunta surgiría de eso. Sin embargo, continuó hablando. ― Al menos puedo ayudarte con eso ―dijo con un tono divertido. ― bien sabes que puedo darte calor ―explicó con el mismo tono, y una sonrisa que escondía una risa detrás.
Dobló por el pasillo que daba a la habitación de ella, no tenía intenciones de pasar la noche allí, después de todo, por más que su naturaleza gritase lo contrario, no quería de su compañía para luego acostarse con ella. Disfrutaba de su compañía, algo raro, pero cierto. Así que sin soltarle aún de la mano, dejó de caminar una vez que se encontraran frente a la puerta de dicha habitación.
Lo miró e hizo una mueca- Quieres saber por que te llamé? Por que no eres el tipo de chico que salva a la damisela en apuros –sonrió ladeado mientras caminaba por los pasillos para ver a lo lejos su habitación- Además no soy de esas chicas que le da problemas a otros (¿sino que simplemente necesitaba que fueran por mi, y se me ocurrió llamar a Josh…no me hace problemas y puedo molestarlo como quiero. ― Mientras hablaba ya habían llegado a su habitación y se detuvo junto a él para mirarlo- Y sí…claro que puedes ayudarme con eso del calor, ya sabes tu poder y lo demás –pretendió no responderle en el mismo sentido que él lo había dicho, pero igual sonrió divertida mirando su puerta. ― Supongo que entrare… ¿pasas un momento?
Escuchó cada palabra con atención, afirmándole con un asentir de cabeza; tenía razón, no era ese tipo de chico, pero aún así, tal vez, sólo tal vez, hubiese querido que le llamara. Negó y rió sobre su comentario de ser ella la molestia, pero no dijo una palabra respecto a eso.
Dudo unos segundos, aunque sabía lo que quería hacer, y luego negó otra vez con la cabeza, aún con una ligera sonrisa, y con el respeto que él, sinceramente, no tenía más que con ella hacia un esfuerzo para sí tenerlo. ― No, debería irme. ―respondió, jalándola de la mano que aún le sostenía. Se iría, sí, pero no antes llevarse algo 'para el camino'. La tomo del rostro con la otra mano, delicadamente, y la besó
Lo miró y asintió ante su comentario, quería que pasara solo para pasar un rato más con él pero si el no quería no iba a obligarlo a nada; se encogió de hombros levemente mientras pasaba la mano vendada sobre su cabello para así arreglarlo. ― Está bien, como quieras –sonrió mirándolo mientras que fruncía el ceño, no entendía nada pero era lo de menos…
Al sentir el tirón se acercó a él por inercia, y posó su mano vendada sobre su pecho, para corresponderle aquel beso que él le había dado para despedirse, sonriendo en sus labios.
Al sentir el tirón se acercó a él por inercia, y posó su mano vendada sobre su pecho, para corresponderle aquel beso que él le había dado para despedirse, sonriendo en sus labios.
― ¿Te veo mañana? ―preguntó aún con la cercanía máxima a sus labios, dándole varios besos cortos mientras formulaba la pregunta.
Debía irse, no tenía nada más que hacer pero aún conservaba un poco su soledad, para no perder la costumbre, para no acostumbrarse a algo que no era real.
Asintió cerrando los ojos y así alejarse hacia la puerta, para mirarlo- Si, mañana -ladeó una sonrisa parecida a una mueca- Nos vemos, duerme bien -murmuró sonriendo levemente- Ah otra cosa...debo de preguntarte algo mañana
Se desprendió de ella, dejado caer sus manos como si le pesaran al costado de su cuerpo, y le sonrió mirándola. ― ¿Qué hace la diferencia de hoy y mañana? ―dijo dando unos pasos hacia atrás, en escasos minutos voltearía y seguiría camino hacia su habitación, o hacia algún lado, pero en ese momento quería saber qué le tenía para preguntar o si era algo ''importante''.
Lo miró por unos instantes, sabiendo que si le hacía la pregunta el momento terminaría mal, tomó el aire necesario para armarse de valor, sabia que era un golpe bajo, incluso para ella pero debía de saberlo, para así no tener expectativas de algo que nunca sucedería, cruzó sus manos delante de ella y bajando la mirada y meditar por unos segundos, preguntó.
― ¿Haces esto, para sacarle celos a Juliette? -levantó la mirada para ver su reacción.
Sonrió con ironía, mirándola algo desconcertado, y luego simplemente negó. Conocía sus límites, conocía que clase de hombre era, pero esa pregunta lo había ofendido, algo un poco más que un disgusto pero de todas maneras, dolía. Se quedó allí, a esa cantidad de pasos alejado de ella, sin necesidad ni ganas de acercarse. ― Eres libre de creer lo que quieras. Nos vemos luego ―dijo con seriedad; no, no quería ocasionarle celos a Juliette, no pretendía que Juliette estuviese celosa, sólo quería sacársela de la cabeza, sin necesidad de lastimarla más de lo que ya había hecho. Pero se notaba que la suerte no estaba de su lado. Soltó un resoplo, bastante pronunciado, y dio media vuelta comenzando a caminar hacia su habitación.
Soltó un suspiro y lo siguió para tomarlo de la mano- Liam, debía de saberlo es que hay tantas preguntas que quiero darle respuesta pero no hayo el momento preciso...no quise que te molestaras, era sólo una duda -suspiró haciéndolo detenerse, pero aún él le daba la espalda. ― Lo siento si te ofendí, sabes que no creo algo hasta que tengo la certeza de que es como yo lo creo...y aún no creo que esto este pasando y sé que de un momento a otro esto va a terminar...y...si sigue pues tendré esa seria adicción a ti y te cobrare como mi propiedad y...-no hallaba que decir las ideas se le habían confundido, solo se quedó callada por unos segundos, para volver a hablar-
Y si no quieres hacerle daño a una, me lo harás a mi Liam...por que siempre estará ella en tu mente, y ahora no me molesta por que se lo que estamos haciendo y me gusta, y también me gustaría que se prolongara en el tiempo pero no te pido nada por que tú harás las cosas a tu tiempo y lo tienes para ti, yo siempre estaré ahí para ti ahora, mañana, en meses...pase lo que pase -terminó murmurando- por que a parte de sentir algo por ti...soy tu amiga
La miraba de reojo mientras ella le hablaba, había dejado de caminar por cuenta propia porque si hubiera querido aquel inconveniente no le hubiese impedido continuar camino. Pero ella tenía algo que decir, después de todo se merecía al menos la atención en eso. Liam no era del tipo que daba explicaciones o charlas muy largas, no daba buenas excusas, jamás las había necesitado, aún así solía omitir cosas, mas a pesar de eso, Zaphiro no era la segunda opción. Era la opción que él había elegido, sin importar que sus sentimientos hacia ella no pasaran la raya de lo común y del 'gustar', él la había elegido... Simplemente ella no sabía eso. Suspiro y tomo de su mano, alzándola para dejarle un suave beso sobre ésta. ― Yo, realmente, te quiero, Zaph ―murmuró soltando su mano con gentileza, aún sin mirarla directo a los ojos. ― Nos vemos mañana, rubia. ―volvió a despedirse, y comenzó a caminar una vez más. Quería desaparecer en ese mismo instante, pero tan sólo su cabeza le mandaba la orden a sus pies que caminaran con rapidez, no podía pensar más de lo necesario, su mente se había saturado.
