Me doy por vencida, una y otra vez caigo en lo mismo, estoy cansada de ti y de tus mentiras...ya no puedo más con esto. entiendes...NO PUEDO MÁS! guardate tus 'te amo' en donde alguien que "realmente" quieras pueda sacarlos. Sé que no soy yo esa persona y que pasó demaciado tiempo, pero realmente te ame, y aún lo hago y estoy como una estúpida junto a ti, viendo que estés bien mientras que yo me derrumbo por dentro, ese es mi mal y lo sabes, y creo que lo usas para tu beneficio pero ya me da lo mismo, por que te he dedicado preciados años de mi vida Joshua, te los dedique solamente a ti, te soporte tus enojos, tus arranques de locura, aguante.. mientras tú salias con chica tras chica, y yo me quedaba mirando, pero ahora la vida ya me ha dado muchas desiluciones y tú estas dentro de aquellas...no entiendo para que dices que me amas si luego cuando la vez...cambia todo en ti. Eres un mentiroso...y ahora que miro aquel papel que le entregaste a Alex, me doy cuenta que todo lo que haces es para quedar bien con las personas, no quedar mal con nadie. Pero lo que no sabes es que... esos intentos traen cosas consigo, tristeza y dolor, y esas dos cosas me llegan directamente a mi, por que siempre he sido y seré exclaba de ti, aunque diga que no, siempre estaré ahí para cuando tu quieras algo ¿sabes por que? por que siempre te he querido , por que alguna vez tu te preocupaste por mi, y no puedo dejarte de lado así como así, aunque hayan pasado miles de cosas entre nosotros, el sentimiento nunca se va...por que te conozco desde que tengo memoria, los más lindos y hermosos recuerdos los tengo contigo, pero como dije anteriormente, no puedo más Joshua...ya no estoy para que me hagan daño, ni para jugar a lo que tú estas jugando...quizá estoy siendo muy perseguida pero todo me indica que estas jugando conmigo, y como dije, no puedo aguantar más...no sé lo que piensas, no sé lo que sientes...y por la última vez que hablamos...fue de Madelaine y todo lo que me dejaste claro, pero no entiendo, en verdad trato pero no puedo. "Dile Maggie que escuche, la amo" eso, me confunde en lo más profundo de mi ser, quisiera preguntarte, pero no quiero sacar el tema, por miedo a rechazo a una respuesta que quizá no quiera escuchar...Pero la verdad es que, nunca sabré la respuesta, por que me alejaré para no volver a sufrir por que es lo menos que quiero ahora.
Y esto no es por despecho ni nada por que eso ya no se da en mi, es solo una carta de despedida y de expresarme de todo lo que siento , Pero no diré todo por que sé que escuchaste lo que dije en el hospital y no es necesario volver a repetírtelo ¿verdad?...la cosa es que, solo me faltan algunas cosas por cumplir en mi gran lista de prioridades, y las cumpliré lejos de aquí como debí de hacerlo hace mucho tiempo. Pero ya es tarde para arrepentirse, solo queda partir ¿no crees?, es lo mejor para todos e incluso para mi.
Ahora estaba revisando mi móvil y miré algunas cosas que tenia en mensajes y me encontré con esto, que escribí el día de tu accidente, era cuando nos "casáramos" pero nunca pasó así que te lo diré de todas formas, por que es más una dedicatoria que un boto o algo parecido y quiero que lo recuerdes.
"Por ser como eres, por como serás y como fuiste. Por acompañarme en mis locuras y por apoyarme en todo lo que alguna vez quise. Por mostrarme el cielo y también el infierno, por darme lo que siempre quise, mi pequeña familia y también mi felicidad, por enseñarme a amar y también a olvidar. Por brindarme la más sincera de las amistades y también toda tu vida .Por todas esas cosas te tomo a ti como esposo, para cuidarte, quererte y resperarte por el resto de mi vida."
Y te las dejo así para que sepas lo que siento o una pincelada de ellas. Ahora lo único que quiero es que te cuides, que te recuperes y cuides de ese hermoso bebé que ahora tienes en los brazos y que jamás tires esta carta por que es lo único que te quedará de mi, ah claro y la cadenita que deje bajo tu almohada, que luego metí al bolso de tus cosas...así que deberás de buscarla ahí, y si no te acuerdas es lo que me diste cuando me operé y me dijiste que mientras la tuviera me protegería, así que...te la dejo a ti y te protegerá, lo prometo ¿si?. Cuida de Alex que no se meta en líos, y también cuidate tú por que sin ti nada de lo que te dije se podrá cumplir. Así que toma mi consejo y conduce con cuidado y no te pases luces, ya ves como estas ahí ¿verdad? jaja...bueno ya se extendió esto demaciado y si quieres llamar, siempre mi numero será el mismo, alguna vez me gustaría escuchar tu voz, en un futuro cercano.
Pero ya, me despido por que sino esto se hará tedioso. Te quiero, simplemente eso...gracias por enseñarme todo en esta vida.
Realmente gracias.
Margaret.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
domingo, 19 de septiembre de 2010
sábado, 4 de septiembre de 2010
viernes, 13 de agosto de 2010
Los días anteriores, había sufrido un accidente en su mano, así que caminó hacia la enfermería para sus curaciones, que eran algo dolorosas incluso para ella. Al entrar a la gran habitación se sentó cerca de la ventana para así mirar hacia afuera mientras que la enfermera le quitaba el liquido que retenía su mano, pues el golpe había sido bastante feo para que hubiera quedado así, pero a Zaph no le importaba pero, claro esta que el dolor era insoportable, hasta algunas lagrimas corrían por sus mejillas, pero era lo de menos. Suspiró fastidiada al tener que quitarse la venda, pero no tuvo más opción. Miró por la ventana mientras la curaban, observaba el lugar hasta ver una silueta de alguien muy conocido para ella, era Liam, quien daba vueltas como si buscara algo. Sola se le avecinó una sonrisa y frunció el ceño ante tal acción pero no le importó. Sólo se quedó observándolo hasta que la enfermera terminara, una vez hecho esto, Zaph salió lo más rápido de aquel infernal lugar para bajar hasta el jardín y acercarse a él lentamente para taparle los ojos con ambas manos, una la tenía vendada pero no importó se olvidó hasta del dolor en el momento.
― Hola –dijo divertida, esperando que supiera quien era.
Medio sonrió al oír la voz de Zaph en aquel momento, había bajado hasta allí buscando a Juliette, le era inevitable pero lo sorprendente fue que un cierto sentimiento de felicidad lo invadió al encontrarse con la mujer que era todo lo contrario a quien buscaba, aquella con la que llevaba una rara relación pero estaba bien; estaba bien porque, de una retorcida manera, ella hacía que Liam volviera a su antigua personalidad, a esa que no necesitaba aparentar para encontrar la aceptación de antes. Ella lo conocía y aún así le tenía afecto...
Volteó a verla, sin antes haberle sacado las manos de encima de sus ojos, notando la venda en una de ellas. - ¿Qué te sucedió? -preguntó prestándole atención a dicha mano con vendaje por unos segundos y luego a los ojos, llevando una mano a la cintura de ella y pero aún sosteniéndole la mano vendada.
Se dejó guiar por él, mirando su mano vendada, sólo se encogió de hombros y suspiró- Entrenamiento agresivo –ladeó una sonrisa, pero era más parecido a una mueca- me dejó uno que otro moretón…aunque él quedo peor …–Ladeó la cabeza quitándose el pelo de los ojos. Sabia que no había sido solamente eso, un entrenamiento no le dejaba la mano hecha papilla, literalmente, pero omitió Ya había hablado demasiado del tema para seguir haciéndolo, lo miró a los ojos para así no prestarle más atención a su desgraciada mano.
Alzó una ceja, aún con una media sonrisa, y simplemente negó humedeciendo sus labios. Se quedó mirándola con atención a sus increíblemente azules ojos, lo que lo llevó a besarla en cuestión de segundos. Disfrutó ese beso por lo tanto lo alargó hasta sentir que necesitaba respirar, aunque hubiese continuado besándola si no fuera por el indispensable aire. Se aparto apenas de ella, aún sosteniendo de su mano lastimada, y haciéndole caricias en la cintura por sobre la ropa con su otra mano.
― Sé que me mientes, está bien si no quieres hablar de ello. ―murmuró con los labios contra los de ella, mordiéndole apenas el labio inferior, con una mirada pícara.
Al ver que alzó su ceja le sonrió como solía hacerlo constantemente, hasta que le llamo la atención sus labios, los que captó su mirada para así posteriormente besarlo, con ternura pero intensidad a la vez, era como si algo la controlara y que la levara a un trance de en el que solo importaban ellos dos, en ese minuto. Pero la necesidad de respirar era inevitable, a tal punto que la hizo regresar lentamente de aquel estado y separarse levemente para tomar aire. Entrelazó su mano sana con la de él, para así acariciar esta misma con su pulgar.
Sabia que mentía, y para bien quiso contarle lo que le pasó. No le mentiría y menos a él, ya que el termino confianza se lo habían dejado bien recalcado hace unos días.
Entrené con Jake, un viejo amigo que conoce mis poderes y mis debilidades…y am se convirtió en una pelea en vez de un entrenamiento, hasta el punto de dejarme esto…y dejarme tirada sin poderes por dos horas en Republica Dominicana, donde fuimos amos, por la misión ¿Recuerdas?
Sabia que mentía, y para bien quiso contarle lo que le pasó. No le mentiría y menos a él, ya que el termino confianza se lo habían dejado bien recalcado hace unos días.
Entrené con Jake, un viejo amigo que conoce mis poderes y mis debilidades…y am se convirtió en una pelea en vez de un entrenamiento, hasta el punto de dejarme esto…y dejarme tirada sin poderes por dos horas en Republica Dominicana, donde fuimos amos, por la misión ¿Recuerdas?
Su sonrisa se desvaneció gradualmente mientras ella iba contándole lo sucedido; tal vez por el enojo de que alguien más le había lastimado o por el simple hecho de que ese 'alguien más' fuere un hombre. ― Sí, sí, recuerdo ―Respondió con un tono neutro pero sonriéndole sin dejar ver su disgusto. Hizo pasar saliva luego, como con fuerza, y entrelazó los dedos con los de ella también. Soltó su mano lastimada y la llevó de la otra caminando por lo que restaba del patio hacia dentro de la Academia. ― ¿Estarás bien? Digo, tú mano. No sé ve muy bien. ―hablaba mientras caminaban ya por los pasillos traseros de la Academia, lleno en contramano de las personas que se dirigían a sus respectivos cuartos o hacia otros lados del lugar.
Observó su actitud e hizo que a ella se le borrara la sonrisa, pensando que algo andaba mal, frunció levemente el ceño para seguir escuchando lo que él decía, hasta que liberó un leve suspiro al ver su sonrisa, algo forzada. ― Si ahí…y estuve deambulando dos horas, hasta que llamé a Joshua para que fuera por mi, a penas podía moverme de lo molida que estaba ―bromeó levemente , comenzando a caminar junto a él, sin soltar su mano, mirando a todos aquellos que subían y bajaban las escaleras para ir a sus habitaciones o a cualquier otro lugar; llevó la mirada hacia él- Sí estoy bien, aunque las curaciones son dolorosas…tengo un tendón contracturado…-hizo una leve mueca y sonrió para así apoyar su cabeza sobre el hombro de él y continuar caminando. La enfermera dice que en unos días estaré bien…debo de aplicarme calor.
― Podrías haberme llamado a mi ―dijo sin pensarlo, como si esas palabras se le hubieran escapado de la boca. Arrepintiéndose a los segundos de haberlas dicho, pero ya era tarde, de seguro ella lo había oído y alguna que otra pregunta surgiría de eso. Sin embargo, continuó hablando. ― Al menos puedo ayudarte con eso ―dijo con un tono divertido. ― bien sabes que puedo darte calor ―explicó con el mismo tono, y una sonrisa que escondía una risa detrás.
Dobló por el pasillo que daba a la habitación de ella, no tenía intenciones de pasar la noche allí, después de todo, por más que su naturaleza gritase lo contrario, no quería de su compañía para luego acostarse con ella. Disfrutaba de su compañía, algo raro, pero cierto. Así que sin soltarle aún de la mano, dejó de caminar una vez que se encontraran frente a la puerta de dicha habitación.
Lo miró e hizo una mueca- Quieres saber por que te llamé? Por que no eres el tipo de chico que salva a la damisela en apuros –sonrió ladeado mientras caminaba por los pasillos para ver a lo lejos su habitación- Además no soy de esas chicas que le da problemas a otros (¿sino que simplemente necesitaba que fueran por mi, y se me ocurrió llamar a Josh…no me hace problemas y puedo molestarlo como quiero. ― Mientras hablaba ya habían llegado a su habitación y se detuvo junto a él para mirarlo- Y sí…claro que puedes ayudarme con eso del calor, ya sabes tu poder y lo demás –pretendió no responderle en el mismo sentido que él lo había dicho, pero igual sonrió divertida mirando su puerta. ― Supongo que entrare… ¿pasas un momento?
Escuchó cada palabra con atención, afirmándole con un asentir de cabeza; tenía razón, no era ese tipo de chico, pero aún así, tal vez, sólo tal vez, hubiese querido que le llamara. Negó y rió sobre su comentario de ser ella la molestia, pero no dijo una palabra respecto a eso.
Dudo unos segundos, aunque sabía lo que quería hacer, y luego negó otra vez con la cabeza, aún con una ligera sonrisa, y con el respeto que él, sinceramente, no tenía más que con ella hacia un esfuerzo para sí tenerlo. ― No, debería irme. ―respondió, jalándola de la mano que aún le sostenía. Se iría, sí, pero no antes llevarse algo 'para el camino'. La tomo del rostro con la otra mano, delicadamente, y la besó
Lo miró y asintió ante su comentario, quería que pasara solo para pasar un rato más con él pero si el no quería no iba a obligarlo a nada; se encogió de hombros levemente mientras pasaba la mano vendada sobre su cabello para así arreglarlo. ― Está bien, como quieras –sonrió mirándolo mientras que fruncía el ceño, no entendía nada pero era lo de menos…
Al sentir el tirón se acercó a él por inercia, y posó su mano vendada sobre su pecho, para corresponderle aquel beso que él le había dado para despedirse, sonriendo en sus labios.
Al sentir el tirón se acercó a él por inercia, y posó su mano vendada sobre su pecho, para corresponderle aquel beso que él le había dado para despedirse, sonriendo en sus labios.
― ¿Te veo mañana? ―preguntó aún con la cercanía máxima a sus labios, dándole varios besos cortos mientras formulaba la pregunta.
Debía irse, no tenía nada más que hacer pero aún conservaba un poco su soledad, para no perder la costumbre, para no acostumbrarse a algo que no era real.
Asintió cerrando los ojos y así alejarse hacia la puerta, para mirarlo- Si, mañana -ladeó una sonrisa parecida a una mueca- Nos vemos, duerme bien -murmuró sonriendo levemente- Ah otra cosa...debo de preguntarte algo mañana
Se desprendió de ella, dejado caer sus manos como si le pesaran al costado de su cuerpo, y le sonrió mirándola. ― ¿Qué hace la diferencia de hoy y mañana? ―dijo dando unos pasos hacia atrás, en escasos minutos voltearía y seguiría camino hacia su habitación, o hacia algún lado, pero en ese momento quería saber qué le tenía para preguntar o si era algo ''importante''.
Lo miró por unos instantes, sabiendo que si le hacía la pregunta el momento terminaría mal, tomó el aire necesario para armarse de valor, sabia que era un golpe bajo, incluso para ella pero debía de saberlo, para así no tener expectativas de algo que nunca sucedería, cruzó sus manos delante de ella y bajando la mirada y meditar por unos segundos, preguntó.
― ¿Haces esto, para sacarle celos a Juliette? -levantó la mirada para ver su reacción.
Sonrió con ironía, mirándola algo desconcertado, y luego simplemente negó. Conocía sus límites, conocía que clase de hombre era, pero esa pregunta lo había ofendido, algo un poco más que un disgusto pero de todas maneras, dolía. Se quedó allí, a esa cantidad de pasos alejado de ella, sin necesidad ni ganas de acercarse. ― Eres libre de creer lo que quieras. Nos vemos luego ―dijo con seriedad; no, no quería ocasionarle celos a Juliette, no pretendía que Juliette estuviese celosa, sólo quería sacársela de la cabeza, sin necesidad de lastimarla más de lo que ya había hecho. Pero se notaba que la suerte no estaba de su lado. Soltó un resoplo, bastante pronunciado, y dio media vuelta comenzando a caminar hacia su habitación.
Soltó un suspiro y lo siguió para tomarlo de la mano- Liam, debía de saberlo es que hay tantas preguntas que quiero darle respuesta pero no hayo el momento preciso...no quise que te molestaras, era sólo una duda -suspiró haciéndolo detenerse, pero aún él le daba la espalda. ― Lo siento si te ofendí, sabes que no creo algo hasta que tengo la certeza de que es como yo lo creo...y aún no creo que esto este pasando y sé que de un momento a otro esto va a terminar...y...si sigue pues tendré esa seria adicción a ti y te cobrare como mi propiedad y...-no hallaba que decir las ideas se le habían confundido, solo se quedó callada por unos segundos, para volver a hablar-
Y si no quieres hacerle daño a una, me lo harás a mi Liam...por que siempre estará ella en tu mente, y ahora no me molesta por que se lo que estamos haciendo y me gusta, y también me gustaría que se prolongara en el tiempo pero no te pido nada por que tú harás las cosas a tu tiempo y lo tienes para ti, yo siempre estaré ahí para ti ahora, mañana, en meses...pase lo que pase -terminó murmurando- por que a parte de sentir algo por ti...soy tu amiga
La miraba de reojo mientras ella le hablaba, había dejado de caminar por cuenta propia porque si hubiera querido aquel inconveniente no le hubiese impedido continuar camino. Pero ella tenía algo que decir, después de todo se merecía al menos la atención en eso. Liam no era del tipo que daba explicaciones o charlas muy largas, no daba buenas excusas, jamás las había necesitado, aún así solía omitir cosas, mas a pesar de eso, Zaphiro no era la segunda opción. Era la opción que él había elegido, sin importar que sus sentimientos hacia ella no pasaran la raya de lo común y del 'gustar', él la había elegido... Simplemente ella no sabía eso. Suspiro y tomo de su mano, alzándola para dejarle un suave beso sobre ésta. ― Yo, realmente, te quiero, Zaph ―murmuró soltando su mano con gentileza, aún sin mirarla directo a los ojos. ― Nos vemos mañana, rubia. ―volvió a despedirse, y comenzó a caminar una vez más. Quería desaparecer en ese mismo instante, pero tan sólo su cabeza le mandaba la orden a sus pies que caminaran con rapidez, no podía pensar más de lo necesario, su mente se había saturado.
D&D: Life After you
Había estado casi toda la tarde con la idea de ir a entrenar, pero nunca pudo ir, ya que se distrajo conversando con varios de sus compañeros, para así averiguar más de ellos, no llevándose buenos resultados, seguían siendo chicos inútiles para ella, dándose por vencida por el día, ya que sabia que no encontraría nada más que simples idiotas. Danielle, luego de haber dejado a su último compañero en la cafetería caminó hacia su habitación, por los extensos pasillos del tercer piso para así entrar, y al darse cuenta que no estaba Dean, le propuso telepáticamente, caso quería entrenar, cosa que el chico no se negó, sonrió para si y propuso a cambiarse de ropa, poniéndose unos pantalones negros y una polera del mismo color, con un escote a su medida…pronunciado, para así esperarlo en el jardín, donde pre calentaba , dándole la espalda a la academia y el frente al lago.
Se tomo su tiempo, tal vez demasiado, para dejar las cosas que estaba haciendo, aunque no fuera nada importante o que necesitase ser terminado en el momento, y luego salió camino hacia el jardín. No le sobrepasaban las ganas de entrenar, tantos años con sus poderes, recorriendo tantos lugares diferentes e intercambiando poderes con demás personas, le había quitado, para esa instancia, las pocas ganas de ponerlos en uso vanamente. Ya que eso era, usar semejante caudal de poder en vano.
Pasó por los pasillos que daban a la puerta trasera de la Academia y llegó directamente al jardín, para evitar el tener que cruzarse con la cantidad de alumnos que salían de sus clases a esa hora. Una vez allí, la vio dada vueltas y eso le robó una media sonrisa; se acercó a la muchacha apoyando ambas manos en los hombros de ella, colocando los pulgares a los costados de su cuello.
- ¿Realmente necesitas entrenar? -preguntó divertido, sin siquiera tener la necesidad de aclarar quien era. El timbre de voz lo delataría de todas formas.
Había estado esperándolo, ya tenía la idea de que él no iba a llegar, así que tenía los brazos a los lados mirando el atardecer y bloqueando el ruido de los alumnos que a esa misma hora salían de sus clases, dio un suspiro para así mirarse las uñas y meditar por un largo rato de eso, hasta que su meditación fue interrumpida por Dean. Al sentir sus manos alrededor de su cuello, liberó tenciones moviendo este mismo y sonriendo, no se giró y mucho menos hizo algún gesto por llevar sus manos hacia las de él, aunque quería pero se limitó a responder.
― Tal vez…-sonrió ladeado aún mirando el atardecer- Propones otra cosa?...quiero ver si sigues siendo el mismo Dean…el invencible –bromeó, sabiendo que ante ella, no podía ganarle.
Rió ante el comentario de ella, sin poder evitarlo, era obvio que lo seguía siendo. Ella también lo era. Aún así no contestó; comenzó a mover sus manos ligeramente en sus hombros, como si fueran masajes, casi por inercia... O tal vez por la misma sensación de no poder soltarla, o no querer hacerlo. Miraba su cuello con atención, mordiendo apenas su labio inferior, y luego acomodó el cabello de ella para un solo lado, continuando con los masajes una vez hecho aquello.
― Me parece algo justo ―se limitó a responder― Pero no creo que deberías testearme contra ti, sabes que no podría usar mis poderes a pleno.
Apoyó su cuerpo contra el de él, la estaba relajando demasiado, al practicar sus masajes...si bien el cuello era el punto débil de la chica y él por inercia siempre hacía lo mismo, terminando que la chica quedara tan relajada al punto de tratarlo con más ternura de lo que hacía a menudo.
Ladeó su cabeza hacia el lado en el que estaba su cabello, para así disfrutar de sus caricias, hasta que recordó que estaba en el jardín, liberando una pequeña y leve risita. Tomó sus manos bajándolas hasta su abdomen, par así abrazarlo a ella.
―¿Si? ¿Justo...? a mi no...Sabes que aunque no utilices tus poderes, a la plenitud...yo si los uso contigo -puso cara de inocente y lo miró hacia arriba para besar su mejilla y alejarse de él sin soltar sus manos.
― Y yo acepto que lo hagas. No es que me engañes o juegues trucos conmigo para dejarme indefenso ―replicó con media sonrisa, entrelazando los dedos de sus propias manos que yacían sobre el abdomen de ella; acercó su rostro hacia el lado contrario de donde Danielle habia recargado su cabeza, y besó levemente su cuello.
― ¿Qué haremos con los hijos de Dianna? ―preguntó aún con los cálidos labios sobre su cuello, pero luego de unos segundos levantó la cabeza para mirar hacia delante.
―Tú aceptas por que me quieres, y te gusta que una niña te derrote –bromeó sonriendo, entrelazó sus dedos y con su pulgar comenzó a hacerle círculos imaginarios mientras él besaba su cuello, cosa que la hizo estremecerse levemente y cerrar los ojos, para liberar un pequeño suspiro que la hizo recordar algunas cosas que no debía, como el color de sus ojos y el cuanto lo quería; Si ya empezaba la relajación que no era buena para ninguna de ellos.
Uhm…tú tenias una idea –murmuró levemente, ahora abriendo los ojos y viendo que el sol se había escondido detrás de los arboles. ― Habías hablado del bebé de Maddison, si más lo recuerdo
Uhm…tú tenias una idea –murmuró levemente, ahora abriendo los ojos y viendo que el sol se había escondido detrás de los arboles. ― Habías hablado del bebé de Maddison, si más lo recuerdo
― Sí, plan que pusiste en duda cuando te quisiste hacer la humana ―dijo con un tono de broma, prácticamente riendo. Sabía que debía apartarse de ella, o terminaría haciendo algo que creía que no sería correspondido y eso, por más hábil y poderoso que fuere, acabaría con su auto respeto y figurativo corazón, o sentimientos que sólo tenía por ella. Aún así, no se movió ni un centímetro, no quería hacerlo. Observó al igual que ella el lugar que se había tornado complemente oscuro y ladeó una sonrisa de lado. ― No vamos a hacerle nada al mocoso, al menos no por ahora. Sólo jugar con los nervios de una madre primeriza y una abuela enojada. ―sugirió con gran tranquilidad en la voz.
Negó riendo levemente, ese día no era uno de los mejores de ella, así que no respondió nada, estaba en lo cierto; En sus labios se mostraba una sonrisa sincera y algo espontanea, al sentir sus caricias. Hecho a volar su imaginación quedándose en silencio por varios minutos; Qué no pasó por esos pensamientos que la hizo reír levemente, cosa que la hizo llevar la mirada hacia él, avergonzada.
― Pensaras que estoy loca, por reírme sola…pero amm respondiendo a tu pregunta, si creo que deberíamos de hacer eso…ya sabes, crearle ilusiones o algo por el estilo. No tengo ideas en este momento –frunció el ceño y su sonrisa se desvaneció levemente mientras lo miraba ladeado.
― Pensaras que estoy loca, por reírme sola…pero amm respondiendo a tu pregunta, si creo que deberíamos de hacer eso…ya sabes, crearle ilusiones o algo por el estilo. No tengo ideas en este momento –frunció el ceño y su sonrisa se desvaneció levemente mientras lo miraba ladeado.
― No lo pienso, sé que lo estás ―respondió con una sonrisa en el rostro, el cual escondió en el lugar que se formaba entre su hombro y su cuello, volviendoselo a besar, ya por inercia, cediendo al deseo inconscientemente. Respirando sobre éste cuando finalmente separó sus labios de su piel, levantó la cabeza a su oido, para poder continuar hablandole en un hilo de voz, similar a un susurro. ― Yo tengo ideas, muchas ideas en éste momento... Pero pocas referentes al plan.
Luego de decir la última palabra volvió a depositar un suave beso en su cuello, no quería que ella volteara porque le sería inminente besarla como es debido en los labios, que tanto anhelaba, así que la tenía así, sujeta de espaldas a él.
― ¡Oye! Yo no soy loca –dijo divertida mirando al frente aún ladeando su cuello para sentir sus besos, dejó escapar un leve suspiro demostrando que aquella acción le gustaba demasiado, apretó levemente sus manos y cerrando los ojos al sentir que se separó, se giró levemente pero no del todo, sólo medio cuerpo para así sentir sus palabras a su oído ― ¿Qué otras ideas?¿como cuales? –murmuró mientras trataba de darse vuelta para así mirarlo, no contenía sus emociones, en realidad no quería, ya que las había estado guardando desde hace mucho, pero algo hacía que no pudiera hacerlo, algo más fuerte que ella…los brazos de él.
Desprendio sus manos al notar que ella ejercía la mínima fuerza para darse vuelta, colocándolas ahora en cada extremo de sus caderas. Bajando la mirada hasta llegar a sus ojos, abrio la boca pero las palabras no salieron. Tantos años junto a ella habían dejado palabras inexistentes para decirse el uno al otro, aún así, cada vez que cruzaba una mirada sincera parecía como si esa fuera la primera vez que la miraba. Medio sonrió, y se acercó hacia sus labios un 90%, rozandolos apenas, al igual que a la punta de su nariz. El ambiante que se había creado gritaba que la besara, pero él ya había hecho su parte, sí ella lo quería lo tendría en un tronar de dedos... Siempre sería así; pero ahora se necesitaba de su definición, ella diría que pasaría en ese momento. A lo que él se quedó en silencio, sin necesidad alguna de responderle, mirándo sus labios.
Sonrió mientras se acercaban lentamente, miró su expresión y asintió con la cabeza como si algo le hubiera dicho solo con la mirada, llevó sus brazos alrededor de su cuello en el momento que comenzó a jugar con su cabello, para así acercarse aún más a él, quedando rozando sus labios y su nariz con la de él, sonreía inconscientemente, pues eso provocaba él en ella. Nuevamente cerró sus ojos y dejó escapar el aire de sus pulmones como resignándose a lo que pasaría luego, si es que lo besara.
Quería que eso no cambiara las cosas, pero siempre pasaría. Hace años que añoraba que esta situación se diese, así que no dudó ni un minuto más, para así juntar sus labios en un beso relativamente tierno, en el cual dejó fluir todos sus sentimientos hacia él.
Quería que eso no cambiara las cosas, pero siempre pasaría. Hace años que añoraba que esta situación se diese, así que no dudó ni un minuto más, para así juntar sus labios en un beso relativamente tierno, en el cual dejó fluir todos sus sentimientos hacia él.
Subió una de sus manos a la espalda de ella, rodeándole la cintura completamente con la otra mientras continuaba aquel beso que desde hacía muchísimo, muchísimo, tiempo deseaba poder darle. No podía evitarlo, ya era algo que debía suceder, no le interesaba lo que pudiera suceder el día siguiente, él no lo iba a arruinar, después de todo tendrían una eternidad juntos. La única traba era completar su misión y salir victoriosos, vivos. Pero eso tampoco le importaba demasiado en ese momento. Se apartó apenas para mirarle a los ojos, solo unos segundos, apegando su cuerpo más hacia él si es que había posibilidad de que quedase algún espacio entre ellos, y continuó besándola nuevamente. El segundo beso, fue más intenso, sin dejar de lado la dulzura que ella provocaba en sus acciones, pero teniéndose en cuenta cierta necesidad de tenerla entre sus brazos, cerca, cada vez más cerca.
Cerrando los ojos al momento de que lo besaba, disfrutaba de la instancia en el que pudiera estar unida a él; pasó sus manos para entrelazarla entre su cabello mientras no despegaba sus labios de los de él, alargando aquel beso, primer beso que se daban en mucho tiempo. En ese momento no le importó nada más que él, dejando de lado su misión y el porque estaban ahí, solo quería hacer las cosas bien, aunque eso la llevara a la destrucción, aunque lo dudaba, por que la inmortalidad estaba de su lado; sonrió ante ese pensamiento, haciendo así que se alejara levemente para tomar aire , mirarlo a sus ojos y apegar su cuerpo al de él, para continuar con el segundo beso que fue más intenso pero sin perder lo tierno y dulce de este, provocaba que la verdadera chica, la tierna y cariñosa aflorara en tal momento. Necesitaba tenerlo más cerca y que no se separara de ella, pero en el lugar en el que estaban no podía brindarles tal conformidad, así que decidió hacerlos aparecer en la habitación, cayendo de pleno en la cama sin apartarse de él, hasta que la respiración le faltó nuevamente, recordando todo lo demás, su misión y por que. ― Debemos de investigar –dijo agitada al momento de que pasaba sus cálidas manos por sus mejillas, sin apartar la mirada de sus ojos, cambiando levemente esa mirada a sus labios.
No le sorprendió el hecho de que aparecieran sobre la cama de ella en tan solo un parpadear, ya nada de esas cosas referente a los poderes podía sorprenderle, mas aún cada mirada y acción, o movimiento así como actitudes, de ella... Todo le parecía nuevo.
Negó apenas cuando ahora fue ella la que se apartó, sonriendole mientras se perdía en la profundidad de sus ojos, de esos ojos que se habían adueñado de él sin siquiera saberlo, hacia ya varios siglos.Apoyó una de sus manos sobre la cama, para ejercer fuerza, mientras la rodeaba con el otro, de ésta manera dar una vuelta y quedar él encima de ella. Soltándole de a poco para lograr apoya los antebrazos sobre el acolchado a un costado, bastante cerca, del cuerpo de Danielle. Todo aquello con el fin de no ejercer ningún peso por encima de la chica. Una vez en esa no tan cómoda posición, ladeó la cabeza a un costado, en busca de sus labios, y finalmente la volvió a besar. Sin tener cuidado alguno ya que para ese entonces se encontraban simplemente ellos solos.
Lo miraba atentamente, mientras añoraba ser dueña de él, pero no sabia que era lo que pasaba en ese momento que no podía entrar en los pensamientos de él, un bloqueo mental pasaba por su cabeza, cosa que la hacia sentirse vulnerable hacia él, ya que no sabia que hacer luego de eso, sintió que la volteó y así lo miró de frente; pasó sus dedos por el rostro de él, dibujando pequeñas líneas imaginarias. Se acomodó bajo de él, abriendo las piernas para que él se acomodara entre ellas, ladeó una leve sonrisa, para así encontrarse con sus labios y besarlo con mayor intensidad a las anteriores veces, dejando que su impulso se apoderara de ella, pero esta vez de una manera más intensa, con más pasión, a tal punto que no se separaron por varios minutos, los cuales fueron eternos. Esa noche durmieron en la misma cama pero no tuvieron nada más que no fueran simples besos.
Off Rol: Seek & Destroy
Estaba tirada en u cama, con el celular cerca de su oreja, mientras hablaba con Liam, al escuchar que le dijo que fuera al jardín, se levantó con pereza y cortó, suspiró y comenzó a buscar su ropa, ya que andaba en pijama, se vistió y arregló su cabello para así bajar por las extensas escaleras. Había estado con la intriga desde el día del baile, pues quería saber que brillante idea tenía que proponerle; llegó hasta la puerta que daba al jardín y comenzó a buscarlo con la mirada, hasta lograr divisarlo, se acercó a él-
― Hola –le sonrió levemente mientras lo miraba. Ya estoy aquí, tú dirás.
No sabía con exactitud que iba a decirle, la idea no era buena, para ninguno, traería problemas en grandes cantidades y rompería más que una promesa, un corazón. Mas aún muy poco había analizado esa parte ya que el tiempo alejado de la persona que lograba hacer que su conciencia comenzara a funcionar estaba dando frutos; terminó por llamarla a Zaphiro y luego de citarla allí, guardó el teléfono dentro del bolsillo de su pantalón, cruzándose de brazos a esperar que ella llegara.
Los pasos de Zaph caminando detrás de él hicieron que esbozara una sonrisa aún manteniendo un porte serio, bastante normal en él. Una vez que ella se hubiera acercado por completo, le miró de reojo y asintió con la cabeza, volvía a estar en duda, aquella era una de las pocas veces que no sabía que demonios decir así que optó por esperar un poco más.
― ¿Cómo estás, rubia?
Entrecerró los ojos mientras lo miraba, cruzó los brazos mirándolo, ladeó una leve sonrisa, pues eso provocaba en ella, esa sensación de querer reirá y disfrutar del tiempo, la asustaba, ella no era así, en realidad nunca había sentido eso así que solo le restó importancia. No creía que la había llamado para preguntarle como estaba así que se limitó a responder, y así seguir esperando la gran noticia. Noticia que si era aburrida lo golpearía, pero, era una loca idea que pasó por unos instantes por su mente, la que la hizo sonreír aún más.
―Estoy bien, ¿y tú? Cariño
Ladeo ligeramente la cabeza hacia ella, finalmente mirándola y le regaló una sonrisa, algo más convincente. ― Bien, bien, mejor ―respondió sin saber porqué repetía el 'bien' y entendiendo menos porqué el 'mejor' aún así volvió su vista al frente y descruzó sus brazos. Marcaba un compás con uno de sus pies, inconscientemente, y se quedó así en silencio un rato. Le pareció eterno aquel tiempo que pasaba pero no sabía bien que hacer así que ante la inseguridad prefirió callarse hasta que aquello acabara. Suspiro luego de unos minutos y dio media vuelta sobre sus pies quedando frente a ella ahora, demasiado cerca pero aún conservando una relativa distancia. ― Rubia, paremos con la indecisión ―comenzó a decirle, mientras buscaba sus manos y las tomaba jugueteando con sus dedos.
― Me gustas, te gusto, nos la pasamos bien juntos y siempre terminaré con una mano encima tuyo, no puedo evitarlo ―explicó bromeando aunque tenia su parte cierta todo aquello. ― Tú eliges, podemos ser la nada que ahora somos o podemos ver a cuanto más lejos ''esto' puede ir... Tú eliges.'
Frunció el ceño divertida ante su respuesta, y al final soltó una leve risita, no entendía el nerviosismo, pues ella no mordía…en realidad lo hacía sólo si la molestaban. Sintió un leve golpeteó que quiso saber inmediatamente de donde venía, viendo así su pie golpeando levemente el césped, sonrió sin saber que decir, no entendía que sucedía, así que solo se quedó en silencio, tramo que también se le hizo eterno hasta cuando lo miró para decirle algo pero la interrumpió, sonrió escuchándolo e hizo una leve mueca, pues no se esperaba que él le dijera eso, después de que ella supiera lo de Juliette, pero ellos no eran nada. Todo en su cabeza se confundió de un momento a otro, no sabía que hacer, así que solo lo miró por unos instantes en ‘shock’…luego de unos segundos dejó escapar el aire y ladeó una sonrisa-
―Por que debo de elegir yo?...no puedes tomar la iniciativa tú? –sus ojos se achinaron y el azul de sus ojos se dejó ver con claridad. Por un momento su mirada fue coqueta pero era normal en ella.
– Porque no puedo tomar grandes decisiones –se excusó vagamente, eso ni siquiera debía ser llamado excusa, era demasiado mala aún viniendo de él.
Suspiró mirándola a los ojos, y soltó una de sus manos para llevarla al mentón de la rubia, acercándola sin miedo ni tampoco señas de algún titubear, besándola al fin. Sabía que ella no iba a oponerse a eso, y eso le daba cierta confianza. Se alejó a los pocos segundos, sí ella quería entonces volvería a besarlo y sino no pasaría nada, Liam podía pretender muy bien que las cosas jamás pasaron. – Dime, ¿qué quieres?
Qué mal cariño…pensé que podías –bromeó y entrelazó sus dedos con los de él, para así corresponder su beso, era algo que le encantaba hacer, sus besos eran algo que la atraían y que no la dejaban apartarse, sabía que si comenzaba no podría parar, lo miró un instante y varias interrogantes se vinieron a su mente ¿Qué pasaría con Juliette? ¿Podría ser lo mejor para ambos? Si no funcionaba ¿Seguirían siendo amigos?...suspiró y bajó levemente la mirada hacia sus manos, quedándose levemente pegada en ellas.
Levantó su mirada luego de varios segundos, sonrió levemente- Quiero ver hasta donde puede durar esto…por que es cierto, me gustas y me encanta estar contigo, y si me preguntas caso quiero arriesgarme…si lo quiero, he enfrentado cosas peor y no tendré miedo en esta ocasión, no por esto –murmuró mirándolo a sus verdes ojos.
No, no era lo mejor para ellos, lo sabía. Entendía que él no sería capaz de darle lo que ella merecía y ella era mucho más de lo que él alguna vez podría llegar a merecer, aún así no llegaba a ser completamente lo que por capricho quería. No comprendía porque no podía amarla a ella, con sus virtudes y defectos, pero eso era algo que no iba a admitir; la quería, y la quería para él, era ese deseo egoísta el que lo llevo a preguntarle lo que le acababa de decir. Suspiró quedándose mirándola directo a sus hermosos ojos azules. – Veamos a donde nos lleva esto, y prométeme que todo seguirá igual si no nos lleva a ningún lado. –no le dio tiempo a contestar porque luego de haber hablado atrapo sus labios en un beso nuevamente, tal vez porque no quería saber qué pasaría en el momento que el arruinara todo. Sí, lo sabía, tenía bien en claro que si aquello terminaba era porque él era un desastre, no ella.
No entendía por que la miraba tanto, solamente sonreía mirándolo, nada más que eso, podría perderse en sus ojos, pero se mantenía consiente para así no perder el control sobre su mente, solo sonrió y se sentía tan tonta por sentir esto, que sacudió levemente la cabeza y luego sus mejillas se ruborizaron, sabia lo que iba a pasar, tenia noción que todo iba a estropearse cuando él se encontrara con Juliette, así que no se aferró tanto a la idea, al escucharlo hablar quiso decir algo pero él fue más rápido que ella, por segunda vez y capturó sus labios. Correspondió tal beso pasando uno de sus brazos alrededor de su cuello mientras no soltaba la mano que tenia entrelazada con él. Se alejó levemente luego de unos segundos.
― Sé que todo volverá a ser como antes…de un momento a otro todo acabará, no te aguantarás no verla –ladeó la cabeza mirándolo tiernamente.
Otórgame el beneficio a la duda aunque sea –dijo riendo, tenía razón, tal vez no se aguantaría el ver a Juliette, pero venía haciéndolo bastante bien. Estaba ocupado, bastante ocupado, pensando en ella. Por más que le conllevara el esfuerzo magno ya que Juliette jamás se apartaría de su mente, aún así… lo intentaba. Esa mirada de parte de Zaph lograba enternecerlo a él también, ella era más humana, por más que a la hora de tomar un arma no tuviera duda en jalar el gatillo, ella al ser mujer sentía más y lograba ablandarlo, tal vez no tanto como la otra, pero sí un poco… o mucho, ablandarlo a tal manera que le pidiese ser más que lo que era. Eso ya era bastante, por más que no fuera algo completamente por cariño.
martes, 10 de agosto de 2010
D&D
― Esto debe de ser un milagro -Dijo la pelirroja que estaba sentada en su escritorio mientras que Dean venía entrando. La chica había estado toda la tarde leyendo un libro con solo la luz natural, pero a esa hora ya se había ido y había prendido la luz de tal escritorio, tenía la mirada en el mismo, sin prestarle mucha atención a su comentario.
– Uno de los dos debía dar señales de vida primero, tú callaste así que tuve que venir yo –dijo Dean mientras cerraba la puerta de la habitación, mirando a Danielle centrada en su libro. Le sorprendía el hecho de que estuviera sólo haciendo eso, pero no le importaba demasiado como para preguntar. La verdad era que tampoco le interesaba demasiado su bienestar pero luego de haberse tomado su tiempo investigando solo, y sin haber encontrado nada ‘’relevante’’, debía volver a ella e intentar idear algún tipo de plan, algo más efectivo.
― Seguro cariño –sonrió sin apartar la vista de su libro, si bien sabía todo lo que pasara detrás de ella, se movió levemente para así cerrar el libro y mirarlo. ― ¿Has encontrado algo relevante? No te he visto en días, a no ser que te escondas de mí. –lo miró seria, como siempre si bien sonreír no se le veía a menudo, pero si tenía un corazón, que contenía sentimientos, sólo por ciertas personas.
Se acercó hacia donde estaba sentada caminando como ese estilo canchero, como si fuera superior a cualquiera… Bueno, en términos teóricos, lo era. Se concentró en el libro que estaba leyendo, tomándolo en sus manos ahora, leyéndolo de reojo y mirándola de vez en cuando a ella. Tenía, o más bien mantenía, una sonrisa ladeada en el rostro; habían pasado siglos juntos y jamás se cansaría de ella, mucho menos intentaría evitarla, pero no eran más que ‘’compañeros’’ y lo tenía en claro, más allá que sus sentimientos gritasen lo contrario.
Dejó el libro sobre el escritorio nuevamente y le negó con la cabeza, a ambas afirmaciones. – Nada, son bastante buenos manteniendo las cosas confidenciales como tales. ¿Tú? ¿Haz encontrado algo, hermosa?
Se hizo hacia atrás en su silla para mirarlo hacia arriba, sonrió inconscientemente mirando el libro, era su favorito y lo había leído miles de veces, pero no se aburría, le miró el trasero viendo que tenía algo en el bolsillo y frunció el ceño, rió levemente mirándolo- Yo? Am…si he encontrado algo, sobre los poderes de Dianna, el otro día estuve hablando con ella, y hablamos de eso –se encogió de hombros y le metió la mano al bolsillo, pues ya tenían suficiente confianza para hacerlo. Sacó un papelito amarillo pero no lo abrió- ¿Qué es esto? –se hizo pasar como la típica ‘novia celosa’ aunque no fueran nada.
Le quitó el papel de las manos de inmediato, más allá que tal vez tuviese algunos números o nombres de libros, arrugándolo y arrojándolo hacia un pequeño tacho de basura, cayendo de primera en el centro de éste; sonrió como si hubiese ganado algo sumamente difícil y luego llevó su mirada a ella, tomándola de la cintura, casi con la misma confianza con la que ella le metió la mano en el bolsillo trasero de su pantalón.
– ¿No tengo derecho a un poco de privacidad? –inquirió como si realmente sintiera esas palabras, por más que tan solo fuese una broma.
No, sabes que no puedes, debes de decirme todo, ¿no te acuerdas quien soy yo? ¿Eh? Cuidadito -entrecerró los ojos y soltó una leve risita, posando ambas manos sobre sus hombros, lo miró negando levemente, sabía que lo tomaría como broma y no como otra cosa, estaban acostumbrados a celarse uno con otros así que ahora era sólo la rutina, para divertirse un rato. Dio una mirada hacia donde estaban las manos de él- ¿Cómodo? –Ladeó una sonrisa haciéndose el cabello hacia atrás ya que le molestaba en los ojos.
Enarcó una de sus cejas, mirando también hacía uno de los costados de la cintura de ella, enfocando los ojos en sus manos sobre su cuerpo y luego volvió a los ojos de Danielle. – No, sólo quería tocarte –admitió sacando las manos de allí y alejándose de ella en una media vuelta, dándole la espalda y comenzando a caminar por el lugar.
– ¿Qué averiguaste de Dianna? -preguntó cambiando de tema a uno más ''importante'', después de todo no debían olvidar su propósito en la Academia.
Se acomodó la ropa, y volvió a sentarse para girar en la silla y cruzar las piernas mirándolo, recordaba a la perfección lo que había hablado con Dianna así que ladeó una leve sonrisa.
– ¿Sabias que tiene 3 hijos? –se mecía en la silla mientras se miraba los pies- La cosa es que son su punto débil, si le hacemos algo a ellos, se enfurecerá…además de que, puede copiar poderes de los demás…es hábil para su edad. Además de que todas las cosas valiosas están guardadas en una caja fuerte, pero adivina ¿cómo se abre la caja fuerte? –llevó la vista hacia él, sonriendo ladeado-
– ¿Sabias que tiene 3 hijos? –se mecía en la silla mientras se miraba los pies- La cosa es que son su punto débil, si le hacemos algo a ellos, se enfurecerá…además de que, puede copiar poderes de los demás…es hábil para su edad. Además de que todas las cosas valiosas están guardadas en una caja fuerte, pero adivina ¿cómo se abre la caja fuerte? –llevó la vista hacia él, sonriendo ladeado-
– ¿Extorsionando a los hijos?–dijo con un tono de broma, mirando a la, relativamente pequeña, estantería de libros. Prestándole atención a éstos sin tener aún la confianza, o seriedad, necesaria para voltear y verle a los ojos. Todos tenían un punto débil, y aunque Danielle no lo supiera, porque él mismo se encargó de no dejarlo tan en claro, ella era el suyo. – No, no sé, dime.
Resopló y se pasó la palma de su mano por el rostro en un intento de recuperar la compostura y seriedad necesaria para el tema y cuando lo logró, se dio vuelta, recargándose contra dicho estante. – ¿No ha sido abuela hace poco? Podemos ir por ahí, si bien no será un golpe directo, destrozaría a la hija. –sugirió encogiéndose de hombros..
Llevó una de sus uñas a la boca mirándolo en como estaba apoyado, se veía sexy pero no quería aparentarlo, era cierto, la chica sentía algo por él pero lo demostraba en la forma que lo trataba, ya sea con ironías o con bromas, no dejaba verse vulnerable delante de él, ya que siempre él no la había visto como algo más que su amiga.
– Ella tiene un poder, que no me dijo cual es, pero eso abre la bóveda, es un misterio –le sonrió nuevamente y se levantó para acercarse a él y sacar uno de los libros que estaba detrás de su cuerpo, le miró por unos segundos a los ojos para luego ir a sentarse a la cama- No crees que raptar a la bebé ¿será mucho?, me refiero no puede defenderse –derepente sintió miedo de ella misma en como se había expresado, pero era cierto, la bebe no tenía como defenderse. – En cambio si atacamos a Maddison será más entretenido –dijo divertida aún sin quitar la vista de él.
– Ella tiene un poder, que no me dijo cual es, pero eso abre la bóveda, es un misterio –le sonrió nuevamente y se levantó para acercarse a él y sacar uno de los libros que estaba detrás de su cuerpo, le miró por unos segundos a los ojos para luego ir a sentarse a la cama- No crees que raptar a la bebé ¿será mucho?, me refiero no puede defenderse –derepente sintió miedo de ella misma en como se había expresado, pero era cierto, la bebe no tenía como defenderse. – En cambio si atacamos a Maddison será más entretenido –dijo divertida aún sin quitar la vista de él.
In the end
―te quiero Josh, ¿si? y aún sigues siendo mi amigo, pase lo que pase
También te quiero steph, mucho y cuídate
―Ajam, te quiero
Ya estaba vestida hace más de media hora, todos la esperaban, era la única chica compitiendo en nivel profesional, era una Prescott, todos la reconocían por ser la hija del mejor corredor que había pasado por esas canchas, caminó por el gran y extenso pasillo para así finalmente llegar hacia su auto, el cual miró por unos instantes, la gente gritaba a su espalda, todos la apoyaban por ser la única mujer, una niña bajó desde donde estaba sentada para entregarle un pequeño corazón para ponerlo en el auto, la misma niña le sonrió cálidamente, sus ojos eran azules intensos y su cabello de un rubio que resaltaba con el sol, Steph se limitó a sonreírle, y a besar su mejilla.
― Las cosas no deberían de ser así -Murmuró la pequeña niña que salió corriendo hacia donde sus padres.
Al escuchar tales palabras de la chica, frunció el ceño y sin darle importancia siguió caminando hasta mirarse en el reflejo de la ventanilla sus ojos estaban humedecidos había estado llorando, pero dejándolo de lado se limpió la última lagrima que cayó por su mejilla, para así ponerse el casco que le cubría toda la cabeza, bajó el vidrio de este mismo para así mirar a su entrenador. Él no podía saber que estaba llorando, ya que la sacaría de la carrera, aparentó lo que no debía para recibir sus instrucciones de aquel hombre que había sido su soporte por las semanas, sólo él sabía lo que pasaba en ese momento en la vida de la rubia.
― Quiero que corras con el corazón...no importa si no ganas, quiero que te cuides -dijo aquel hombre quien la sujetó por los hombros, mirándola a través del vidrio paralizado que llevaba la chica; Ella sólo se limitó a asentir y tomar el manubrio del auto, para luego entrar. El hombre sabia que algo no estaba bien, pero no le tomo importancia, confiaba en ella a ojos cerrados.
Al subir al auto, puso el manubrio para así encender el auto y ponerse en las líneas de partidas, suspiró mirando el frente, concentrada en todo lo que debía de hacer, marcaron la partida y Clay comenzó a hablarle por interno.
Stephanie debes de tomar la curva 8 para acelerar y ganar, no olvides, la curva 8…―Si, lo sé...curva 8 -repitió la chica que suspiró apretando el acelerador para hacer sonar su motor, al ver que las luces cambiaban. Su madre la miraba desde la galería, atenta a lo que su hija hacía, era el único orgullo que tenia hasta ahora, saber que su madre estaría ahí para apoyarla si es que llegaba a fallar, era lo único que le importaba, La miró a través del auto antes de que dieran la luz verde, sonrió levemente y cuando sintió el gran estruendo que hizo la luz verde, soltó el freno de mano y hundió el pie en el acelerador, para así ir adelantando a sus rivales. Era buena sabia que podía ser ganadora, tenia la esperanza, el dinero le vendría bien pero no todo era perfecto.
― Stephanie -Dijo uno de los hombres tranquila, no los sobrepases, aún te quedan 10 vueltas...tranquila -murmuró lo último. La chica se limitó a responder sabia lo que hacía no necesitaba que nadie le dijera lo que debía de hacer, suspiró unos segundos, para así pasar el cambio, al mirar el interior del auto había una pequeña muñeca que había perdido hace años, la miró y sonrió levemente para seguir con la mirada al frente, pero no por que mirara al frente, sus pensamientos se apoderarían de ella. Comenzó a pensar en lo que había pasado de pequeña, todo lo que había disfrutado y una leve risita salió de su boca recordando las cosas que hablaba con su hermano, luego frunció el ceño levemente, y sus ojos se irritaron, había vuelto llorar pro eso no la detuvo para adelantar a su único rival, el número uno. Al hacerlo suspiró con emoción y en los Pits, todas las personas gritaban. Hasta que un desperfecto, el aceite comenzó a filtrar rápidamente.
― Pits, necesito entrar...estoy perdiendo aceite y rápidamente...-dijo la chica con un tono acelerado, el juez movió la bandera negra para que se detuvieran y mandaran a todos los autos a los Pits, la chica al llegar se bajó rápidamente mirando a su madre que estaba en la galería, esta le hizo una seña, mientras que hablaba por su celular. Los hombres arreglaron rápidamente la fuga haciendo que steph volviera a subirse a su auto, pero esta vez sin su casco y sin cinturón, sabia que nada podría pasarle si conducía con cuidado, encendió el motor nuevamente dándose camino a la competencia, restableciéndose desde el final, puesto que no tardó en perder, para tomar la delantera nuevamente.
Sus ojos iban más que hinchados, y el sueño se apoderó de ella, ya que siempre de haber llorado demasiado, el sueño era el único amigo para bajar la hinchazón de estos, suspiró volviendo a pasar cambio.
Sólo faltaban dos vueltas...dos largas vueltas en lo que todo podía pasar...iba llegando a su octava vuelta la curva numero 8, y recordó lo que le dijo su entrenador hizo lo que el hombre le dijo, y se adelantó más que los otros, quedando tranquila por unos instantes, la sensación se sentía bien...era de paz y tranquilidad, cosa que no había sentido por mucho tiempo, cerró los ojos sonriendo de felicidad.
Ya ganaste -se dijo a si misma. hasta cuando los abrió y vio a la pequeña niña de ojos azules delante de su auto, la cual la hizo esquivarla a gran velocidad. Maniobra que le costó el puesto...y algo más.
El auto se golpeó contra las barreras de contención y posteriormente se volcó dando más de seis vueltas en el campo, el público asombrado, se levantó de su lugar para gritar en coro ' oh '.
Stephanie! -gritó Dominic desde las galerías.no podía creer lo que pasaba. La fuga de aceite hizo que el auto se empapara de ella, y el motor comenzó a echar humo levemente, si bien había quedado en una posición no favorable, un auto de cabeza no era una gran ayuda para así sacar a su conductor, llegaron los de primeros auxilios, pero el golpe había sido muy duro, no estaba con su protección y había azotado de lleno la cabeza con el manubrio, no había nada más que hacer.
Murió en camino hacia el hospital, los paramédicos hicieron todo lo que pudieron para parar el sangramiento de su pecho, ya que uno de los fierros que contenía el auto la había atravesado por donde mismo, y tenia una gran incisión en su cabeza. Sólo la llevaron al hospital por su madre, quien pedía un milagro.
....
―Como era antes, todo pasaban por sobre mi, incluido tu, y sabes me canse de eso, me canse de que basurearan conmigo, por eso ahora corro, por que me hace sentir bien, esa adrenalina que siento me hace olvidar los problemas, me hace sentir viva, sin preocupaciones...en cambio cuando me bajo del auto, los problemas vuelven a mi y no sabes lo que es eso...competir para pagar un maldito tratamiento, de una enfermedad que no tiene cura...
...
―Sólo te avisaba, es todo. Para que veas, que yo si recuerdo a la gente que me importa, no como otros. sólo eso venia a decirte
ya..tenias que salir con algo asi, en fin gracias por decirme
Es mi deber hacerte la vida imposible papá, lo sabes
Y aun asi te extraño
¿Seguro? que tu vida no es tan perfecta, para extrañar a personas del pasado? Yo creí que con Amber, Lexxie y Robert ya tenias tu familia constituida y no necesitabas a más hijos.
Tú eres mi hija tambien, y tambien te necesito conmigo
no aparentes ser un buen padre, no te sale..
Good Bye
Estoy a punto de entrar al auto y me arranque para venir a escribirte esto, no paro de llorar y no se por que, es algo tonto, pero no puedo sacarte de mi cabeza, Josh, no sé por que nunca te diste cuenta que tenias a una gran chica adelante, y no lo digo por despecho ni nada, pero de verdad te quería, y estaba dispuesta a todo por ti, pero siempre las cosas pasan por algo no?...no lo sé, pero bueno quería decirte esto y no tengo la menor idea de porque, te quiero, no no te amo Joshi, si...como amigo, como algo más...te amo como sea, nos veremos pronto, o eso creo, siempre en mi corazón...no lo olvides
viernes, 6 de agosto de 2010
Deeeeeesquiteeee muaha!
WN ME EMPUTECE!!! me da rabia me saca de mis casillas esta wea que pasa wn! me ven mucha cara de weona a caso que todo aquel que quiere me pisotea como quiere? no wn no aguanto más y diré nombres y apellidos y no me importa, que es lo que suceda, por que quiero desquitarme wn con el blog por lo menos ¬¬ así que comenzaré.
Que saben ustedes de crear personajes para que esten de pareja con sus personajes, y luego se vayan con otras weonas? pues yo si, y me ha pasado dos putas veces, en dos historias que eran mi vida wn, DOS PUTAS VECES! entienden lo que es eso?.
* Nota mental : Nunca más crear personajes por que las roleres que utilizarás te cagaran y luego dirán "lo siento" ...sínicas.
A que no saben ustedes lo que es guardarse las rabias, pues creo que sí...pero no a tal punto de estar enferma, y llorar como weona, pues ese es mi caso YO SOY ASI y que pasa ¬¬
* Nota mental: Comprar pañuelos Elite, las rolers te haran mierda.
Cuando tienes una historia, siempre piensas que todo será genial, pero metes a ciertas weonas que te hacen rabiar, en especial dos...tres...cuatro en fín miles de malditas, que te hacen sufrir y luego dicen, pero puedo meter otro personaje con un actor que tiene fotos con tu actriz JAAA seguro te comprare la wea de niñita buena JAAA , como si con el otro wn uno se conforma, uno quiere a ese personaje y ese será hasta la muerte del rol, o hasta que te saquen internet nono.
*Nota mental: Odiar a Pendagley y a Crawford, ah si y tambien a Amber Head, o como se llame la bitch, aaah y a matt Lanter ::.
Qué saben de las personas que son SINICAS , diciendo si tienes razón y te salen con la tremenda empanadita " puta chucha lo siento te cagué wn, perdona, no quise, no te sientas mal
*Nota mental: Wn estamos destrosadas pero decimos como weonas , no no te preocupes no estamos enojadas, mientras que por dentro hacemos mierda a la weona con la mente y planeamos como matarla JAAA
No saben nada, de lo que es que un personaje tenga un secreto y luego revelarselo a miles de personas JAA y así arruinar capitulos que se fueron a la mierda :D jajakasjd wn que ingeniosa la idea de tirar abajo una historia...wna muerete, matate
*Nota mental: Preparar nuevos capitulos, comprarte una pasiencia, y una peluca...ah si si neuronas tambien
Muerete wna! me tienen xatas esas personas.
Que saben ustedes de crear personajes para que esten de pareja con sus personajes, y luego se vayan con otras weonas? pues yo si, y me ha pasado dos putas veces, en dos historias que eran mi vida wn, DOS PUTAS VECES! entienden lo que es eso?.
* Nota mental : Nunca más crear personajes por que las roleres que utilizarás te cagaran y luego dirán "lo siento" ...sínicas.
A que no saben ustedes lo que es guardarse las rabias, pues creo que sí...pero no a tal punto de estar enferma, y llorar como weona, pues ese es mi caso YO SOY ASI y que pasa ¬¬
* Nota mental: Comprar pañuelos Elite, las rolers te haran mierda.
Cuando tienes una historia, siempre piensas que todo será genial, pero metes a ciertas weonas que te hacen rabiar, en especial dos...tres...cuatro en fín miles de malditas, que te hacen sufrir y luego dicen, pero puedo meter otro personaje con un actor que tiene fotos con tu actriz JAAA seguro te comprare la wea de niñita buena JAAA , como si con el otro wn uno se conforma, uno quiere a ese personaje y ese será hasta la muerte del rol, o hasta que te saquen internet nono.
*Nota mental: Odiar a Pendagley y a Crawford, ah si y tambien a Amber Head, o como se llame la bitch, aaah y a matt Lanter ::.
Qué saben de las personas que son SINICAS , diciendo si tienes razón y te salen con la tremenda empanadita " puta chucha lo siento te cagué wn, perdona, no quise, no te sientas mal
*Nota mental: Wn estamos destrosadas pero decimos como weonas , no no te preocupes no estamos enojadas, mientras que por dentro hacemos mierda a la weona con la mente y planeamos como matarla JAAA
No saben nada, de lo que es que un personaje tenga un secreto y luego revelarselo a miles de personas JAA y así arruinar capitulos que se fueron a la mierda :D jajakasjd wn que ingeniosa la idea de tirar abajo una historia...wna muerete, matate
*Nota mental: Preparar nuevos capitulos, comprarte una pasiencia, y una peluca...ah si si neuronas tambien
Muerete wna! me tienen xatas esas personas.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Ya era entrada la tarde, pero el chico acababa de abrir los ojos, los que jamás hubiese abierto si no fuera porque el reflejo del sol entraba por la ventana y pegaba directamente en sus párpados. Aún tenía la mirada achinada, típica de cuando uno recién se despierta, a su lado estaba la rubia de espaldas a él por lo cual no podía ver si estaba despierta o aún seguiría durmiendo. Recordaba todo lo que había pasado la noche anterior, era de esperarse ya que estaba completamente sobrio y no había ningún indicio de ser alguien más quien controlaba sus acciones.
Con cuidado sacó el brazo que tenía debajo del cuerpo de Zaphiro, por la altura de los hombros, como si la hubiese estado abrazando, y se llevó ambas manos a la cara; hundió apenas los parpados de los ojos con los pulgares de ambas manos, soltando un leve bostezo. Dudo un par de minutos si hablarle o no, se veía pacifica en ese estado, tal vez era mejor irse y volver luego de unas horas, esperando que ella no estuviese y así evitar charlas incomodas, pero no serviría de nada así que optó por trazar una línea corta e imaginaria sobre su hombro con la yema de los dedos, para acercársele al oído y susurrarle; ―Hey, hora de levantarse.
― ¿Ya es de día? –dijo con voz de dormida, sin abrir los ojos, ahora se dio cuenta que el sol pegaba de lleno en sus ojos, el cual le llevó a poner una mano para tapar el sol y mirarlo.
Dejó la mano sobre su hombro y asintió con la cabeza, teniendo una sonrisa ladeada. Siguiendo con la mirada cada movimiento y expresión que ella hacía. ― Sí, más que de día... ― se volteó hacia el lado de su mesita de noche para tomar el reloj de mano que había sobre ésta, mirándolo y dejándolo allí nuevamente. ― Ya es de tarde. ―Respondió volviéndola a ver a ella y luego dejó caer su propia cabeza sobre la almohada; debía levantarse, pero no tenía ganas, estaba tranquilo y debía aprovechar eso, muy pocas veces eran las que se encontraba en esa especie de transe donde por su cabeza nada pasaba y disfrutaba del momento a momento, sin preocupaciones.
Suspiró levemente, pues recordaba lo de anoche, y por ese momento se le pasó por la mente la cara de la francesa, si es que llegara a verlos, sonrió maliciosa sólo por el hecho de querer molestarla, se giró rápidamente hacia él mirándolo detenidamente. ― De seguro en un rato más te arrepentirás de esto –murmuró mientras se apoyaba en su brazo, la idea no era demasiado buena pero, debían de aparentar que nada había sucedido, para el bien de los dos, pero como se Zaph de seguro se le saldría tarde o temprano, frotó levemente su ojo izquierdo con la misma mano izquierda, recargó su cabeza sobre su hombro.
Soltó un resoplido bastante notorio, no quería pensar en más tarde, ni siquiera quería pensar en Juliette ya que lo pondría de muy malhumor, como siempre, pero ya era tarde. Ella había traído a conversación aquel tema delicado. Negó simplemente con la cabeza, volviendo a pasar su brazo por encima del hombro de ella, y acariciándole con la punta de los dedos, aparentando tranquilidad.
― Tal vez, tal vez no. ―Respondió con la mirada clavada al techo.
Miraba atentamente hacia la ventana quedando así algo encandilada con el sol, pero sus pupilas se habían contraído a tal forma de que sus ojos eran totalmente azules, lo miró nuevamente, sabiendo que pensaba en Juliette, en realidad no le importó demasiado, sólo había sido una de las otras noches de la que pasaba con él, sólo asintió levemente y volvió a cerrar los ojos para que su encandilamiento se fuera, al volver a abrirlos sus ojos habían cambiado a un color verdoso intenso.
― ¿Y que le dirás respecto al baile? –murmuró aún mirándolo.
― ¿Y que le dirás respecto al baile? –murmuró aún mirándolo.
― ¿Alguna vez me viste dando explicaciones? ―La miro fijo cuando escucho esa pregunta, no era tan difícil notar que no quería hablar del tema por más que ella insistiera en hacerlo. No planeaba decirle nada a Juliette, es más estaba en campaña de dejar de hablarle o verla, porque era lo mejor para ambos; su juego ya no era juego y el dolor que ocasionaba ya dejaba de ser divertido.
Contrariamente a enfadarse con Zaphiro por hacer 'tantas' preguntas se quedo casi idiotizado por sus ojos, jamás le había prestado atención hasta ese momento, lo que le hizo sonreír levemente ante estos.
―No, creo que nunca…-se quedó callada al ver su rostro y la pequeña sonrisa que se le formo, casi nunca se le veía así, pues su rostro frio y serio era más común a que sonriera. Solo lo quedó mirando y como tonta también sonrió, era contagioso y a ella siempre se le pegaba el sonreír. Suspiró levemente al recordar que debía de levantarse, no sentía hambre ni nada, es más estaba cómoda, pero no quería molestar más, así que lo miró algo seria― Debemos de levantarnos…
[Continuará]
Zaphiro & Liam
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
y me recorde a mi misma que el amor es irracional, cuando mas quieres a alguien menos logica tiene todo



